Impuls Caballero Primavera 2026

Lo primero que me quedó dando vueltas al pasar las páginas fue la cantidad de zapatillas. De verdad, casi no hay descanso visual. En el catálogo Impuls Caballero Primavera 2026 aparecen una y otra vez, en rojo, en blanco, en negro, con suelas gruesas, más delgadas, algunas con aire deportivo y otras que parecen pensadas para caminar la ciudad sin llamar mucho la atención.

No es que todas sean iguales, pero sí se nota una intención clara: calzado cerrado, bajo, cómodo a la vista. Nada extremo. Nada raro. Cumple.

Colores que se repiten

El rojo aparece bastante. No como detalle pequeño, sino como color principal. Zapatillas rojas con ropa bastante neutra: jeans, pantalones negros, remeras lisas, camperas oscuras. Se ve como algo pensado para dar un punto de contraste sin complicarse demasiado. A mí me da la impresión de que no es para todos, pero funciona si el resto del conjunto no compite.

Después están las blancas y grises, que parecen más fáciles de usar. Se repiten en escenas cotidianas: alguien apoyado contra una pared, otro bajando escaleras, uno sentado en una terraza tomando algo. Nada forzado. Son zapatillas que no piden atención, más bien acompañan. Más funcionales que llamativas.

En el medio del catálogo Impuls Caballero Primavera 2026 también aparecen modelos más robustos, casi de trekking urbano. Suela más alta, formas más duras, colores tierra o negro con detalles. Se ven pensadas para caminar bastante, aunque igual siguen estando dentro de un uso diario, no algo técnico.

Escenas normales, sin drama

Algo que me gustó es que no todo se siente posado de más. Hay fotos con gente sentada, caminando, esperando. Un padre agachado ayudando a un niño a ponerse los zapatos. Eso baja un cambio. Hace que el calzado se vea usado, no exhibido. Igual, no todo es perfecto: algunas combinaciones se sienten repetidas, como si ya las hubiera visto en otros catálogos.

En general, las zapatillas dominan todo. La ropa pasa a segundo plano. Y está bien. No parece un catálogo para inspirarse demasiado, sino para mirar tranquilo, ver qué hay, pensar “esto podría andar” y seguir.

Al final del catálogo Impuls Caballero me quedó esa sensación: muchas opciones parecidas, algunas prácticas, otras más llamativas por el color. No es para todos, pero tampoco intenta serlo.