
Al recorrer estas páginas se siente enseguida que el foco está puesto en fragancias, con algunos cruces claros hacia maquillaje, cuidado facial y accesorios. Es un catálogo que no pide atención total de golpe. Más bien invita a ir y venir, a detenerse en ciertos frascos, pasar rápido por otros, volver atrás. En ese sentido, se parece bastante a otros catalogos Ésika 2026, donde el peso visual lo llevan los perfumes y todo lo demás acompaña.
No hay demasiada saturación de productos distintos en una sola página. Cada fragancia tiene espacio, fondo limpio, colores que ayudan a entender el tono general sin necesidad de leer todo. Eso, al menos para mí, siempre se agradece.
Fuller combina productos de cuidado personal, fragancias y artículos para el hogar en un solo catálogo.
Acá está el corazón del catálogo. Frascos grandes, bien definidos, con nombres que ya marcan una intención clara. Eternally for Her, por ejemplo, se presenta en un envase estilizado, con curvas suaves y degradado rosado. El dorado de la tapa lo hace ver más elegante que cotidiano. Según lo que se indica visualmente, pertenece a la familia oriental dulce frutal, algo que encaja con toda la estética: fondo claro, sensación de algo pensado para ocasiones especiales más que para el uso diario.
Vibranza aparece varias veces, en distintas versiones. El frasco clásico, más ancho y robusto, se combina con crema corporal y miniaturas. Todo en tonos rosados y rojizos. Da la impresión de ser una fragancia intensa, de esas que no pasan desapercibidas. No es una opción neutra. En los Ésika catálogos, este tipo de perfume suele repetirse porque tiene público fiel, pero claramente no es para todos.
También están las variantes Vibranza Musique y Vibranza Luminous. Visualmente se diferencian bastante: una en rojo intenso, la otra en dorado. Ambas mantienen el mismo formato de frasco, lo que ayuda a reconocer la línea rápidamente. Es práctico si ya conocés una y querés probar otra, aunque el estilo general sigue siendo bastante marcado.
En la línea Mía, el diseño cambia. Frascos más modernos, con formas algo irregulares y tonos profundos. Mía Sensual Night, por ejemplo, se muestra en un violeta oscuro, casi ahumado. Es fácil imaginarla más asociada a la noche que al día, solo por cómo se presenta.
En general, las fragancias cumplen con lo que prometen visualmente: intensidad, presencia, carácter. No son perfumes discretos ni minimalistas.
Algo que se repite bastante son los sets. Perfume más crema corporal, miniaturas, bolsos de regalo. Todo armado como para resolver un obsequio sin demasiada vuelta. El set Vibranza es un buen ejemplo: frasco principal, versión pequeña y crema, todo coordinado en color y estilo.
Esto suele funcionar bien en fechas puntuales. Aunque, siendo sincera, no siempre uno termina usando todos los productos del set con la misma frecuencia. La crema corporal, por ejemplo, muchas veces queda relegada. Aun así, visualmente el conjunto se ve ordenado y completo.
En los catalogos Ésika 2026, este tipo de armado sigue muy presente. Es práctico, pero no especialmente novedoso.
El catálogo no se queda solo en perfumes. Aparecen algunas páginas de maquillaje, como máscaras de pestañas y delineadores. Los envases son grandes, en colores intensos, con aplicadores bien visibles. Se nota que están pensados para destacar duración y volumen, al menos desde lo que se muestra.
También hay cuidado facial, como la crema Triple Acción Max Aclarant. El frasco es redondeado, en tonos lilas y blancos, con una textura que se ve cremosa. Se muestran ingredientes destacados de forma visual (niacinamida, vitamina C), pero sin entrar en explicaciones largas. Es una presentación bastante directa.
No es la parte más extensa del catálogo, ni la más llamativa. Más bien acompaña. Para quien ya usa fragancias de la marca, puede resultar un complemento. Para alguien que busca solo cuidado facial, quizás se quede corto.
Los accesorios aparecen de manera puntual. Un bolso estructurado en tono beige, con detalles dorados y correa larga. Se muestran compartimentos, broche imantado, tamaño. Todo bastante funcional. No es un bolso llamativo ni de tendencia fuerte, más bien algo clásico que se adapta fácil.
También hay joyería: collares, pulseras, aretes con perlas. Predominan los tonos dorados y blancos. Se ven prolijos, pensados para uso diario o para regalar. No buscan sorprender, sino cumplir.
Dentro de los Ésika catalogos 2026, los accesorios suelen ocupar este lugar: secundarios, pero útiles para completar una compra.
Después de mirar todo con calma, queda una impresión bastante clara. Este es un catálogo donde las fragancias mandan. Todo gira alrededor de ellas. Hay opciones intensas, dulces, profundas, con mucha personalidad. Eso es coherente, aunque también limita un poco.
Una observación cotidiana: este tipo de perfumes suelen gustar mucho al inicio, pero no siempre se usan a diario. Son más de momentos puntuales. Algo para tener en cuenta.
No todo resulta igual de atractivo, y está bien. Hay páginas que se sienten repetidas, otras que destacan más por el diseño que por el producto en sí. Aun así, el conjunto se mantiene ordenado.
Los catalogos Ésika siguen una línea clara y reconocible. En los catalogos Ésika 2026, esa identidad no cambia demasiado: fragancias protagonistas, sets listos para regalar, maquillaje y cuidado facial como complemento, accesorios discretos.
No es un catálogo para quien busca propuestas minimalistas o muy neutras. Es más bien para quien disfruta aromas intensos y presentaciones marcadas. Cumple con lo que propone, sin grandes sorpresas. Y quizá eso, para muchos, sea justamente lo que buscan.